Octubre, 2014

  • Evolución IPC- general y subyacente

    Como sabemos el IPC es un indicador de la variación de precios. Para su realización se basan en una cesta con bienes y servicios comunes a la población, donde cada uno tiene un peso diferente. Estos precios pueden depender del propio país, pero también de factores externos en los que no podemos influir. Estos bienes o servicios son más volátiles, por lo que su variación influye más en el IPC. Para poder ver una imagen de la variación real en nuestro país, se elabora la tasa anual de inflación subyacente, en la que se eliminan los bienes que pueden influir más como alimentos no elaborado ni productos energéticos.

  • Hipotecas constituidas, viviendas

    La evolución de las hipotecas, es un índice muy útil para conocer la evolución del mercado. Durante los últimos años, hemos asistido a una bajada muy pronunciada de las hipotecas en nuestro país, debido a la crisis que hemos sufrido, y de la que parece que estamos saliendo, al menos respecto a este mercado. Poco a poco, las hipotecas constituidas van subiendo y recuperando posiciones. Las hipotecas se caracterizan por ser más pequeñas que antes, pero todo indica que este mercado empieza a repuntar con meses consecutivos de subidas.

    El último dato disponible es referente a agosto de 2014, con un total de 15.040 hipotecas constituidas sobre viviendas. Con un importe medio de unos 102.430 euros y una subida del 23% respecto al mismo mes de hace un año, en relación a las hipotecas.

  • Inflación subyacente

    Además de la publicación mensual del IPC, el informe elaborado por el INE con periodicidad mensual, aporta más datos de interés sobre la evolución de los precios. En concreto, uno de ellos es la inflación subyacente, publicada en tasa anual, aporta un dato sobra la inflación eliminando algunos de los bienes y servicios que formas la cesta de consumo más volátiles. Esta volatilidad se debe, a que están influenciados por otros factores ajenos a nuestro país, o que son a nivel mundial. Como por ejemplo una guerra o una crisis en algún mercado concreto.

    De este dato, se eliminan los alimentos no elaborados, así como los servicios energéticos. Con este dato, podemos comparar tanto la tasa anual del IPC como la tasa de inflación subyacente, y comprobar de forma clara, si los ciudadanos han perdido poder adquisitivo.

    Como podemos ver en el gráfico, el último dato del que disponemos es de septiembre de 2014, donde la tasa anual de inflación subyacente es del -0,1.